Ver para Transformar

Ver para Transformar

Por: Luis A. Varela

Para el ser humano el sentido de la vista es quizás el más importante pues nos permite identificar colores, formas, distancia, posición y movimiento, entre otras muchas características. Ahora, imaginemos intentar armar un rompecabezas de mil piezas en una habitación totalmente a oscuras… sería una tarea extremadamente complicada que tomaría mucho tiempo y esfuerzo, casi con seguridad imposible de realizar.

Así, en la naturaleza existen cosas que podemos observar a simple vista, como los árboles, edificios y montañas, en cambio hay otras que son tan pequeñas o están tan distantes, que hemos tenido que idear instrumentos que nos faciliten visibilidad para poder apreciarlas.

En el mundo de la tecnología ocurre exactamente lo mismo, podemos estar en un centro de datos y observar la infraestructura tecnológica que soporta los servicios críticos de una organización, pero sin las herramientas adecuadas no podremos saber qué sucede en realidad. Estaremos como observando un iceberg, solo tomaremos en cuenta lo aparente sin poder identificar oportunidades de mejora y aún más importante, los riesgos potenciales que podrían afectar de forma negativa a la empresa.

Ahondemos un poco más.  Incluso si podemos utilizar herramientas que nos permitan mayor visibilidad, necesitamos interpretar adecuadamente los datos obtenidos para convertirlos en información clara que nos permita tomar decisiones óptimas y establecer la ruta que debemos recorrer para lograr el cumplimiento de nuestros objetivos en el tiempo programado y sin mayores retrasos.

En este sentido, un inventario de hardware nos dará visibilidad de toda la infraestructura, y su interpretación adecuada nos permitirá identificar aquellos equipos que deban ser reemplazados por estar obsoletos o por estar fuera de soporte por parte del fabricante.  Este inventario también se convierte en un instrumento vital ya que nos ayuda a identificar recursos subutilizados y oportunidades de consolidación que implicarán ahorros a nivel de consumo de energía, espacio físico, licenciamiento, tiempo y esfuerzo para administrarlos. En fin, optimización es igual a ahorro de tiempo y dinero, el Santo Grial de toda organización.

Por su parte, un inventario de software nos permitirá conocer todas las aplicaciones instaladas e identificar si nos encontramos cumpliendo a nivel del licenciamiento requerido para su uso, ya que, de lo contrario, podemos enfrentarnos a multas que implican grandes sumas de dinero que solo conducen a la disminución de nuestro presupuesto planificado para inversión, sin mencionar los riesgos a nivel de reputación. De igual forma podemos identificar el software instalado no autorizado, el cual podría ocasionar brechas de seguridad importantes que ponen en riesgo la disponibilidad de los sistemas y la confidencialidad de la información sensitiva que custodiamos.

La revisión periódica de los contratos de soporte asociados a la infraestructura nos permitirá conocer de mejor manera el tiempo requerido para recuperarnos de una posible falla a nivel de hardware o software, los acuerdos de niveles de servicio establecido con nuestros proveedores, además de validar si los mismos están alineados con la criticidad de los servicios de negocio que soportan.  Por si fuera poco, nos ayudará a obtener ventajas en el proceso de renovación de contratos al tener claras nuestras necesidades y el uso proyectado que daremos a estos recursos.

El impacto positivo de la interpretación oportuna de la información y de las oportunidades de mejora que sean identificadas se potencia al ser realizada de forma integral, entendiendo las interacciones entre los componentes de infraestructura, y siempre manteniendo como norte maximizar la disponibilidad de los servicios críticos de negocio.

Los avances tecnológicos y la creciente innovación que ha logrado la humanidad han sido producto de su habilidad para observar, entender, actuar e implementar mejoras de forma continua, logrando la transformación de su entorno.  Básicamente, la capacidad del ser humano de no sólo ver sino observar, entender e interpretar, es la clave para una exitosa y constante transformación.