De la emoción a la acción: Marketing Digital

Por: Liz Carolina Castillo

Cada nuevo día trae su propio afán (refranero popular) … O al menos así se pensaba hace solo un par de años cuando la vida era distinta, las comunicaciones no eran ni inmediatas ni exactas y tampoco accesibles a la mayor parte de la población.

Sin embargo, el avance de la tecnología trajo consigo cambios drásticos y cada vez más rápidos en el comportamiento humano y por ende en la forma de hacer negocios, pues tengamos claro que la tecnología es la que motiva las transformaciones al colocar múltiples herramientas de simplificación o mejora de procesos al alcance de las empresas y no son los procesos los que determinan el avance tecnológico.

Es por ello que la planificación estratégica se ha convertido en base fundamental de cualquier área de negocios, más aún en el cada vez más cambiante ambiente donde nos desempeñamos. Es aquí donde toma mayor relevancia el marketing, pasando de ser una disciplina organizativa a una estrategia de comunicación predictiva y anticipación de oportunidades, creadora y gestora de nuevas y mejores oportunidades.

El marketing y específicamente el marketing digital venía adquiriendo relevancia precisamente porque la digitalización es más que una tendencia, es la evolución natural de esta disciplina al integrar las herramientas tecnológicas que apoyen los esfuerzos de segmentación, estructuración, diseño, distribución y ventas de las empresas, al medir el impacto de cada uno, evaluar el costo  beneficio de cada iniciativa, así como el retorno de inversión (ROI) y lograr ese “feedback” de los clientes que ayude a brindarles un producto o servicio cada vez más alineado a sus cambiantes gustos y crecientes necesidades y demandas.

Ahora bien, aunque el marketing digital aplica tecnologías o plataformas tales como sitios web, correo electrónico, aplicaciones web (clásicas y móviles) y redes sociales, también puede darse, aunque en menor medida, a través de canales que no utilizan Internet como la televisión, la radio, los mensajes SMS, etc., para no descuidar aquella parte de la población que aún se encuentra en proceso de aprendizaje o migración a las plataformas digitales. 

La tendencia global actual en marketing en línea es combinar diferentes técnicas como marketing de contenidos, marketing en redes sociales, marketing de influencers, publicidad programática, email marketing, SEO, SEM, y otras, es decir que no basta con invertir en una sola, debe ser una combinación estructurada, bien pensada y analizada tanto en la parte táctica como en la práctica para que sea efectiva la estrategia, y esto de por sí requiere un serio análisis de las todas las áreas de la empresa con miras a ser esa empresa en la cual los clientes desean invertir.

El cliente de hoy, el cliente post pandemia, es un cliente más exigente que valora cada vez más los detalles y desea ver hechos, compara, indaga, crítica, opina y desea que esa opinión sea tomada en cuenta.  

Esta nueva forma de ver el mundo, pasar más tiempo con la familia, dar prioridad al ahorro, evaluar detenidamente las necesidades antes de comprar y disfrutar más las relaciones personales, son elementos que no podemos ni debemos perder de vista para diseñar las campañas realistas que el consumidor espera.  ¿Y dónde lo espera? Al alcance de su mano, sencillo, rápido, accesible y seguro, cualidades que solo podemos brindar alineando las estrategias digitales.

Entonces, ¿cómo lo hacemos? Capacitando adecuadamente a nuestro personal clave o identificando dónde encontrar el talento requerido, perdiendo el temor a la tecnología, escuchando a nuestros clientes, optimizando la seguridad de la información, manejando adecuadamente los datos que obtenemos de nuestros consumidores, comunicando oportunamente por los medios óptimos y prestando atención al cuidado del cliente interno, nuestro propio equipo de trabajo.

Al tomar en consideración todo lo anterior, las empresas con miras a mantener operaciones, crecer, avanzar y mantenerse en el tiempo de forma exitosa deben orientar sus esfuerzos en trabajar sus estrategias de marketing digital apegado a la transformación, conscientes que la realidad es que el cambio no es temporal sino que será una constante que llego para quedarse, que con certeza estamos ante el inicio de mayores cambios que requerirán nuestra agudeza para afrontarlos y adaptarnos cada vez con mayor rapidez.

Y como la mejor analogía para hablar de negocios es hablar del campo de batalla, finalizamos diciendo que toda acción trae una reacción, que cada emoción genera una acción, así que tengamos claro que “en guerra avisada…”